Yo te cierro mis puertas,
porque ya no soy la que conociste,
porque mi confianza ya esta muerta,
porque hoy recibes lo que diste.
Yo te cierro mis puertas,
porque no te tengo una pizca de cariño,
porque tus intenciones son inciertas,
porque el tiempo me demostró que sólo eres un niño.
Nunca pudiste ser mi hermano,
porque te hiciste a un lado,
porque fuiste egoísta y soltaste mi mano.
Porque cuando te necesité eras el hielo más helado.
No me vuelvas a llamar tu amiga,
esas épocas muy distantes a la actual son.
Te convertiste en el látigo que hostiga.
Y te volviste un ser sin corazón.
Te he dado mis últimos consejos,
el tiempo corre y se te termina.
Callarás y quedarás perplejo,
pero mi camino es el mismo: distinta la que camina.
Hoy te cierro mis puertas,
porque he aprendido tras miles de heridas,
y me he erguido hasta en las noches más desiertas,
oídos sordos haré a lo que supliques y pidas.
Hoy te cierro mis puertas,
esta será mi despedida.
No sé quién eres ni qué muestras,
te deseo suerte, pero hazte a un lado de mi vida.

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