miércoles, 24 de agosto de 2016

Rimas libres

No hay manera de explicarte,
lo que me llegas a hacer sentir;
es tan fuerte mi deseo de amarte,
que es imposible de intentártelo definir.
Que en mis sueños siempre te encuentro,
que el día me siempre me alegras;
que eres todo mi centro,
que me alejas de la oscuridad negra.
Luz de mi vida, iluminas mi camino;
haces que no decaiga, que siga adelante;
eres el ángel que a cuidarme vino;
eres quien me protege a cada instante.


lunes, 22 de agosto de 2016

Aprender a soltar

El tiempo pasa, uno va creciendo cerca de personas que cree que va a tener a su lado toda su vida. Es tan difícil encontrar a alguien de confianza, que vale la pena, que adores con el alma... que una vez la encontrás, pensás que nada puede cambiar eso. La afinidad infinita que los envuelve y los hace prácticamente parte del otro. Quizás lo que escribo también valga para las parejas, pero en este caso me estoy refiriendo a algo diferente, me refiero a los amigos, a los amigos de verdad. A los que te escuchan, que te protegen, que te aman por sobre todas las cosas, aunque a veces peleen o discutan como hermanos, son esas personas que sabés que siempre van a estar ahí y van a hacer todo lo posible por sacarte una sonrisa, y moler a golpes a quien te haga daño.
Quizás hace años que está con vos, quizás no hace mucho. El tiempo no importa, porque los sentimientos muchas veces no necesitan más que unos instantes para ser fuertes.
Aún así, con lo bello que eso puede ser, a medida que pasa el tiempo y tu carácter y gustos se van formando y/o cambiando, a veces descubrimos que no disfrutamos a ciertos amigos de la misma manera. Porque cambiaron los puntos de vista, los gustos que los unían fuertemente, el sentido del humor; no sé, pueden ser muchas cosas, puede ser todo.

Y ese es el reto más grande que se nos presenta, aprender a darse cuenta de eso, aprender a asumir que las cosas no tienen por qué ser exactamente igual a como eran antes. Es parte de la vida, cambiar y renovarse; o en su defecto, mantenerse estático cuando el otro avanza y su pensamiento muta.
Siempre te da miedo percatarte de eso. Incluso pena y una sensación de ser un completo traidor, de estar fallando como amigo. Después llega la negación, el pensamiento de que quizás sea algo pasajero, de que es algo estúpido. ¿Cómo alguien que adorás tanto se transforma de repente en un extraño o en alguien a quien te produce una mala sensación al tenerlo cerca? O peor: no te produce ninguna sensación...
Preferirías discutir y pelear, y terminar mal esa amistad antes que decirle que ya no te sentís bien al verlo. Pero inevitablemente llega un momento en el que tenés que ser fuerte y hacer frente a toda esa situación.
No estás fallándole a nadie. Fallar sería continuar algo que no tiene sentido.
Aprender que nada es para siempre, y que eso no está mal, que el cambio es bueno, que las cosas no tienen que tener un fin sólo cuando todo se vuelve bélico o caótico.

No tengas miedo, eso significa madurar y crecer.


martes, 5 de julio de 2016

Yo te cierro mis puertas

Yo te cierro mis puertas,
porque ya no soy la que conociste, 
porque mi confianza ya esta muerta,
porque hoy recibes lo que diste.

Yo te cierro mis puertas,
porque no te tengo una pizca de cariño,
porque tus intenciones son inciertas,
porque el tiempo me demostró que sólo eres un niño.

Nunca pudiste ser mi hermano,
porque te hiciste a un lado,
porque fuiste egoísta y soltaste mi mano.
Porque cuando te necesité eras el hielo más helado.

No me vuelvas a llamar tu amiga,
esas épocas muy distantes a la actual son.
Te convertiste en el látigo que hostiga.
Y te volviste un ser sin corazón.

Te he dado mis últimos consejos,
el tiempo corre y se te termina.
Callarás y quedarás perplejo,
pero mi camino es el mismo: distinta la que camina.

Hoy te cierro mis puertas,
porque he aprendido tras miles de heridas,
y me he erguido hasta en las noches más desiertas,
oídos sordos haré a lo que supliques y pidas.

Hoy te cierro mis puertas, 
esta será mi despedida.
No sé quién eres ni qué muestras,
te deseo suerte, pero hazte a un lado de mi vida.


martes, 15 de marzo de 2016

Me duele el alma

Me duele el alma
por tenerte lejos.
¿Cómo tener calma?
Si al verte, perplejos

mis labios tu sabor reclaman,
mis oídos extrañan de tu voz la cadencia.
Benditos (o malditos) mis sentidos que te aman
y que lloran anhelando tu presencia.

Y los recuerdos, pasajeros pero repetitivos
no dejan de acosarme con placer
para que ría y llore; dubitativos,
mis pensamientos no sabes ya qué hacer.


Enamorada

Quién hubiera osado decir que me enamoraría de ti
desde aquel primer instante en que te yo te vi;
tus ojos eran el reflejo de tu alma;
consiguieron al instante elevarme de paz y de calma.

Eras la inocencia en carne viva;
el bromista, el incomprensivo que no sabía a dónde iba;
irradiando dulzura delirante,
hermosura divina, ternura constante.

Y te amé con una pasión infinita, indefinida;
quise - y quiero - compartir contigo las cosas de la vida,
disfrutar tus risas, fastidiarme con tus enojos,
conocerte a fondo, apegarme a tu ser como un abrojo.

Anhelo tus caricias, tímidas, perfectas;
adoro tus labios temerosos, tu figura esbelta.
Creo que eres el ángel que protege lo que soy
y tu cariño enorme me acompaña a donde voy.


Una tortura desconsolada

Una tortura desconsolada,
el dolor inexplicablemente malo.
Sentir el pecho atravesado con una espada
en el corazón, totalmente agujereado.

Un minuto más, sólo un minuto
que me acerque un poco más a tus brazos.
Es la hora de irte en punto,
regálame otro más de tus ocasos.

La triste soledad espera impaciente
a que te vayas; sabe perfectamente
que mañana volverás imponente
a reclamar tu puesto majestuosamente.

Pero, ¿qué hacer para matar la espera?
Tan lastimera, cicatriz en carne viva.
Sea dios quien realmente quiera
amedrentar mis dolencias atrevidas.

Es que sólo eso pueden ser,
si sé bien que esperaré no más de dos días
para que pueda volverte a ver
y que tus manos sean otra vez mías.

¿Pero quién no ha amado así alguna vez?
Desesperados por el calor del compañero,
enamorados de la cabeza a los pies,
entregando la confianza, siendo sinceros.

¿Quién pudiera pedirme razones
de por qué derramo lágrimas vanas?
Si el amor no tiene explicaciones;
sólo se trata de querer con la locura sana.

Así que déjenme tranquila con mis sentimientos
que sólo ambos por siempre entenderemos.
De este amor tan único que nos deja sin aliento,
que nos hace escribir el cariño que nos profesaremos.


Pequeñas cosas

Un campo floreado,
una brisa matinal;
un sueño deseado,
el espacio sideral.

Un momento bueno,

una alegría sin igual;
un amor que sueño,
el reírte sin parar.

Una bella melodía,

una bella canción;
un beso al mediodía,
un beso en la estación.

Te amo, te amo,

siempre así va a ser;
un hermoso ramo:
no hay nada más que ver.


lunes, 14 de marzo de 2016

Escúchame

Escúchame
Escúchame, necesito decirte
que yo te amo. Antes de irte
quiero contarte que ya te voy extrañando
y que cada paso que vas dando
me hace pensar que desearía retenerte.
Porque te amo, ¡y es tan mágico tenerte!

Escúchame; quédate por favor
un rato más; que aquí sola con mi amor
y esperando que regreses,
se me hace interminable, más que otras veces.
Porque te amo, y espero poder verte
la próxima semana, como siempre; si tengo suerte.


Una vez

Una vez...
Una vez había soñado
con al fin poder tenerte en mis brazos;
ahora de aquello sólo quedan retazos
de mi corazón herido, aquel tan odiado...

Una vez había imaginado
que yo podía ser feliz contigo;
pero al fin he comprendido, soy testigo,
de que era sólo una ilusión de enamorado.

Voy a amarte, a pesar de todo lo sucedido,
aunque te vayas, aunque que te alejes;
porque no voy a permitir que me dejes
sin dejar un rastro del amor encendido.


El engaño

Es el fin de mi vida
Es el fin de mis principios
Todo se fue por la borda desde aquel día
Y aún sigo impune
Debería sufrir, no me mientan
Debería estar pagando mi condena
por haber provocado ese terrible mal
que se cernió por quienes quería...
Debería ser una hermitaña solitaria
sin remedio más que el del sufrimiento
Creí haberlo podido controlar
pero todo se me fue de las manos
Y jamás creí que sufriría de ésta manera...
Supuse el adiós irremediable
lo acepté totalmente...
Pero no estaba preparada para el insoportable,
insoportable perdón...



Tengo esta culpa atragantada
por lastimar a la persona amada;
tengo esta tristeza que me quiebra.
Se rompió aquel frágil trozo de hebra.

Sabía que en cualquier momento pasaría,
sabía que en llanto finalmente caerías.
Pero, ¿por qué? ¿Por qué te acobardas
rogando por el fin de la vida que ya no resguardas?

No dudes de que si eso sucede
si tu cabeza y tu corazón a la vez acceden,
yo seguiré esos pasos desalmados
del dolor, del cariño tan dañado.

No pongas en duda de mi capacidad,
sabes a qué me refiero, y sabes que es verdad;
no creas que no saldaré esta, mi deuda terrible
y asumir las consecuencias de la culpa comprensible.


Olvido

Y así te quedó todo en el olvido. Simplemente, algo se rompió.
Y así volvimos al punto inicial, en el que no entendíamos nada;
Pero sí sabíamos, que se había terminado hacía mucho tiempo.

¿Cómo sé yo que lo que dijiste es cierto?
¿Cómo sé que en el medio del conflicto
no hiciste más que vendar tus ojos
y pensar en otra cosa?
¿Cómo sé...
que tus sentimientos siguen intactos?

Se empieza a transformar
tu frágil voz
y tu suave cabello
en espuma fresca.
A pesar que pasen mas del mil años… yo te
recordaré...



domingo, 13 de marzo de 2016

Errores

  Estoy llena de errores. Llena. Cada día voy descubriendo que tengo más y más. Por momentos me desanimo, me, deprimo. Caigo en todas las dudas que tengo, en mis miedos, en esos ciclos que uno inconscientemente va repitiendo una y otra vez, sin poder salir. Miro hacia un acantilado y lentamente mi cuerpo reacciona al vacío y se va dejando llevar, abstraído por todas esas cosas que marcan mi mundo, que dejaron una herida en mi corazón...
  Y, de repente y sin aviso, una mano toma la mía en el último instante. Me lleva a un lugar seguro, me toma entre sus brazos y me asegura que todo va a estar bien. Y de repente voy sintiendo alivio al dolor, voy sintiendo que lo que me está diciendo es cierto...
  ¿Es un sueño? ¿O es mi imaginación? ¿Habré caído ya y ahora sólo estoy desvariando? ¿Ya llegué al suelo? Pensé que era como de esos otros tantos sueños que me hacían sonreír y creer, para luego despertar.
  Pero no. Ahí seguía, firme, junto a mí. No se iba, no me pedía nada a cambio, no se esfumaba... Seguía ahí, deseando sacarme una sonrisa, una y otra vez, y cuando tuviera la oportunidad, por qué no, una carcajada sonora y estridente. Seguía ahí, construyendo de a pocos, los sueños que se me habían roto y estaban esparcidos por todo el suelo, unos más cerca de mí, otros no tanto. Tomarse todo ese trabajo de reunirlos y empezar a crear algo hermoso. Algo que me hiciera dejar de soñar y vivir en la realidad...
  ¿Miedo? Claro que tengo miedo. A veces me domina, a veces me hace pensar en cosas que no son, y malinterpretar palabras que sólo quieren confortarme, que sólo quieren curar esas heridas. Pero esta vez quiero enfrentarlos, quiero vivir cada día descubriendo que nada de las cosas horribles que pensé o sentí no son las únicas que existen, ni que tampoco esas cosas son las verdaderas.
  Estoy llena de errores. Completamente llena. De lo que soy y de las cosas que forman parte de mi pasado. Pero cada día me da motivos para enfrentar, enfrentarlo todo. Aún hasta el terror más profundo. Desbaratar creencias que alguna vez me impusieron. Redescubrir mi mundo y a mí misma.
  Es una nueva etapa para mí. Cada día es distinto y nuevo. Y hay cosas que a veces no veo, hay cosas que se escapan a lo que yo creí que entendía.
  Hay cosas diferentes.
  Y esta es una hermosa realidad. Y por más que esté equivocada en muchas cosas, quiero intentar día a día avanzar y aprender a caminar segura, volar a dónde sea, entender que no hay límites. Nunca hay límites. Sólo los que se crea uno mismo.


  Remienda mis alas y ayúdame a volar.
  Muestra mis errores y ayúdame a corregir.
  Ponme frente a mis miedos y ayúdame a enfrentar.
  Toca mis heridas y ayúdame a curar.
  Di lo que sientes y ayúdame a amar.


  Aquí camino. Ya no sola, ya no triste.
  Aquí voy haciéndome fuerte, cada día más fuerte.
  Porque estás a mi lado.
  Porque me hacés feliz.
  Y yo quiero hacer lo mismo.
  Como sea.
  Hacerte fuerte.
  Darte motivos para reír a cada instante.
  Cada día lo voy a intentar, una y otra vez.
  Hasta que lo logre.



jueves, 10 de marzo de 2016

Definiendo qué es una amistad

  "Las mejores personas se encuentran de formas inesperadas", me dijeron hace poco. Y nunca una frase me pareció tan cierta como estas semanas en las que cambiaron mucho en mí. Cuando conocés a alguien que simplemente te desconcierta, que hacía mucho desistías de encontrar.
  Pasar años buscando alguien a quién poder llamar un amigo, alguien en quien contar. Alguien a quién conocer y compartir cosas nuevas. Y todo en vano; caer en desilusiones, en tristezas, en enojo y decepciones. Y terminar perdiendo la fe en las personas...
  La pregunta que nunca dejaba de rondar en mi cabeza era: "Pero, al fin y al cabo: ¿qué es un amigo? ¿La gente que conocí a lo largo de mi vida era la que estaba equivocada en la idea de la amistad? ¿O yo espero e interpreto este sentimiento de manera errónea y con más expectativas de las que debería realmente?¿Quién está en lo cierto?"
  ¿Qué es la amistad? ¿Qué se requiere para ser un amigo? ¿Se lo han preguntado seguido? ¿Alguna vez hicieron un análisis de una amistad? Porque creo fervientemente y con el corazón que un amigo es como si fuera una pareja, un compañero. Y el amor y el cariño se trabajan, y se requiere tareas de mantenimiento, para no perder ese vínculo que te une.
  Siempre pensé que mis amigos eran mi prioridad, y que intentaría estar para ellos hasta en los momentos más duros, que sería un apoyo tanto en alegrías como en tristezas, que consentiría con presentes en tanto pudiera hacerlos, y nunca olvidaría intentar sacar sonrisas en cada encuentro. Porque si alguien me considera su amiga, para mí por lo menos, voy a hacer valer con creces ese título. Un enamoramiento no requiere de títulos para amarse, pero uno nunca se puede estar seguro de si la otra persona te considera su amigo, a menos que te lo exprese realmente. A veces creo que hasta es más complejo que amar.
  Pero a medida pasaban los años, comencé a sentir que todo en lo que yo siempre había creído era una mentira, que estaba completamente equivocada. A la mayoría de las personas que se cruzaban en mi camino y me ofrecían su amistad les abrí mi corazón y deposité mi confianza ciegamente. Pero tarde o temprano no era lo que parecían o lo que decían ser.
  Por mucho tiempo sentí rencor, pero ahora que lo analizo pienso que esas personas, casi todas al menos, no tenían malas intenciones; quizás. Quizás simplemente fue un error de entendimiento. 
  Quizás su criterio de un "amigo" era diferente al mío y nada más. Quizás mi manera de ver ese sentimiento sea una visión obsoleta, antigua, arcaica...
  Y no puedo culpar a alguien por pensar o sentir diferente a mí. Simplemente restaba ser algo más precavida, y conocer más al otro antes de mostrar todo lo que soy, aunque esa sea un arma de doble filo.
  Porque hay ciertos casos, como el mío, que una vez que aprendés a encerrar todo tu mundo, todo lo que sos, y mostrar sólo la punta del iceberg, la soledad se te va acostumbrando. Como si fuera una adicción, que al principio te parece que te hace bien, pero con el paso del tiempo te vas dando cuenta de que te está quitando la vida, la esencia; y lo intentás y no podés salir, cual preso que cumplió una larga condena en prisión y al tener la oportunidad de obtener la libertad no la quiere porque no sabría cómo vivir con ella.
  Cada uno toma sus decisiones. Tuve muchas oportunidades de poder acercarme a algunas personas que eran potenciales amistades. Pero el miedo, la costumbre y la falta de fe me hizo dar un paso al costado antes de siquiera intentarlo. Ya no sabía cómo hacer para volver a ser yo misma. Me había perdido en el abismo. Y eso dolía tanto, que terminaba por entrar en un estado de bipolaridad: "quiero un amigo, pero no quiero acercarme a nadie". Esto me atormentó por mucho tiempo...
  Sin embargo, hace apenas unas semanas estaba centrada en mis pensamientos, cuando simplemente alguien comenzó a hablarme, un poco animada y hasta algo efusiva para ser alguien que nunca había visto en mi vida. Mis nervios comenzaron a formar esa coraza que siempre lograba crear y respondía todo de manera muy cortante, muy robótica. Rápidamente la charla mermó al ella no encontrar grandes respuestas de mí. Teníamos una hora de viaje sentadas juntas y yo tenía miedo de que la charla volviera a comenzar. Y analicé ese temor, me dí cuenta de que era algo a lo que tenía que enfrentarme, era algo que tenía que hacer para liberarme. No sé por qué ella, no sé por qué pensé aquello en ese momento, pero algo torpemente le hice una pregunta, así como si hubiera naufragado y por mucho tiempo no hubiera tenido comunicación con otro ser humano; las palabras me salían a tartamudeos o me costaba pronunciarlas.
  Una hora de viaje sin poder parar de hablar. los minutos pasaban y, muy de a poco, percibí en mí cierta comodidad y menos nervios. A medida nos acercábamos a nuestro destino me di cuenta que no quería que fuera una simple charla de micro. Algo me hizo pedir su Facebook y número.
  Hoy parece que nos conociéramos de toda la vida. Y encontré a alguien que comparte exactamente mi definición de lo que es ser un amigo.

  Entonces, la amistad no se puede definir, no hay forma ni tiene sentido. Porque cada uno lo siente diferente, y porque cada persona le da el valor y el concepto que desea, que aprendió, que le sea más cómodo; cada uno sabrá. Nadie está equivocado, simplemente lo vive diferente.

  Mientras tanto, ya quedé en paz conmigo misma. Que mi concepto de amistad siga "arcaico".
  Hoy, más que ayer y seguro que menos que mañana, soy un poco más yo.




Los estados del amor

  Los labios se rozaban, sin querer (¿o queriendo?) y los susurros y las miradas llenaban todo su mundo. No escuchaban nada; sólo el sonido de sus corazones latir con violencia, el único tipo de violencia maravilloso...
  En lo más profundo de sus seres, sabían que sólo era posponerlo, que no había remedio, que ya no tenían retorno. Pero aún así, los factores alternos los obligaban a contener esas irrefrenables ganas de gritar a través de un beso lo mucho que se amaban.
  Eran abrazos sinceros, cariñosos, amistosos. Pero ambos sabían que allí había algo más.
  Y esperar, algo que parecía interminable, pero sin cansancio, y con una paciencia infinita. Llenarse de ansiedad, miedo e incertidumbre valía realmente la pena. Porque encontrarse, y mirarse, y hablarse producía la felicidad más absoluta del mundo entero.
  Mostrarse sereno uno frente al otro, cuando por dentro eran el caos total de sentimientos.
  Aún con el mayor de mis miedos, decidí seguirte hasta donde sea. Y vencí ese monstruo que yacía dentro de mí, y que me encarcelaba a mi misma. Y logré sentirme libre. Libre de lo material. Libre de los demás. LIBRE DE MI.
  Se me abre el cielo. Al fin puedo ver las estrellas. Las nubes se borraron del firmamento de mi mente, y al fin puedo ver las ideas estrelladas, miles de ellas, esperando para caer sobre mí...

martes, 8 de marzo de 2016

No sólo son próceres

- Escena 1 -
En la Biblioteca


  (El escenario consta de una mesa con sus dos tasas y un plato con galletitas. Dos sillas se ven alrededor del mueble, enfrentadas entre sí. En la derecha, Noemí, de 10 años, que parece un poco pensativa, y de mal humor; frente a ella se encuentra Mariano, su abuelo, de unos 65 años, que toma lentamente su merienda. Hablan animadamente de cosas intrascendentes. La obra se va a basar en dos tipos de tiempos: presente y pasado, intercalándose respectivamente. El fondo debe ser, o bien fácil de cambiar al momento de diferir de escena, o también puede ponérsele algún revestimiento que sirva para todas los actos, tales como un “cuadro” (pintura en la pared) del escudo de Buenos Aires, etc. La voz del abuelo Mariano va a predominar a lo largo de la obra, actuando como voz en off al momento de las escenas del pasado. Por momentos aparecerá la voz de Noemí preguntando o afirmando ciertas cosas. Luego de un pequeño rato, ambos se quedan callados repentinamente.)

MARIANO: ¿Pasa algo, hija? Pareces medio enojada.
NOEMI: Y sí. Tengo que estudiar para historia porque mañana tengo prueba. ¡Y encima lo que tengo que dar es un bodrio!
MARIANO: ¿Qué tema? A lo mejor te puedo ayudar.
NOEMI: La Semana de Mayo.
MARIANO: ¡Ah! Pero puede ser interesante, la verdad que a mi me gusta mucho esa parte de nuestra historia.
NOEMI: ¿En serio? A mi me parece una porquería.
MARIANO: Lo que pasa es que en la escuela no te dan más datos que los importantes. Vení, acompañame (se paran) que tengo un libro que tiene todo el tema con detalles. Está tan bien escrito, y con tanta cantidad de imágenes que hasta podés visualizar con bastante precisión la situación.

 (Salen de escena. Ambos personajes empiezan su participación como voz en off. Se apagan las luces y mientras Mariano habla, se coloca la escenografía de la escena que se realizará a continuación.)





- Escena 2 -
Reunión secreta en
la jabonería


  (El escenario sigue a oscuras. Mariano y Noemí permanecen fuera del escenario, hasta la finalización de la obra.)

MARIANO: Mira, acá está. A ver, a ver… (pausa para indicar que busca una página). Semana de Mayo, ¿viste? Yo te diría que empecemos con las reuniones que se hacían en lo de Rodríguez Peña. (Los personajes de la escena suben al escenario oscuro y se ubican. También pueden hacerlo al encenderse las luces). Imaginate la escena: (se encienden las luces. La mesa y las sillas siguen colocadas, auque se agrega una y se coloca todo en el fondo. Saavedra está sentado frente al público. Martín Rodríguez y Castelli en las otras dos, y parados se encuentran Paso, Rodríguez Peña, French y Beruti) Son las nueve de la noche del 18 de Mayo, y están reunidos en una jabonería que per…
NOEMI: (Lo interrumpe) ¿En una jabonería?
MARIANO: (Se ríe) Si, hija, pero sos tan impaciente que no me dejás terminar. (pausa breve) Como las reuniones eran secretas, para que el virrey no se enterara, encontraron la Jabonería de Vieytes, que se llamaba así por su dueño, como el mejor sitio secreto. Están Saavedra, Castelli, Martín Rodríguez, French y Beruti, hablando de lo que pasó con España y que plan van a trazar. Saavedra recién había llegado a la ciudad.

(Pausa breve)

PASO: (Poniendo énfasis en la pronunciación del nombre) Cornelio, hay que actuar rápido, ahora que tenemos la oportunidad.
SAAVEDRA: (Se para, une los dedos de cada mano, moviéndolas exageradamente, y encogiéndose de hombros de manera grotesca) ¿¡Pero qué pasó, Paso!? (Se ríe solo de su propio chiste)
RODRIGUEZ PEÑA: ¡Ay, Cornelio! ¿No me digas que no te enteraste que ayer llegó una copia del diario de Londres, que decía que España había sido invadida por Napoleón, y que Fernando VII está preso? Hasta Cisneros realizó un bando por toda la ciudad explicándolo hoy.
SAAVEDRA: (Exagerando) ¡¡¡No!!! ¿En serio? (Se pone serio de repente) Hay que hacer algo…
FRENCH: Resolvimos solicitarle al virrey la convocatoria de un Cabildo Abierto.
SAAVEDRA: (Piensa por un instante y mira hacia delante, afirmando) Sí… podría ser… Mañana mismo vos, Castelli (lo señala), y vos, Martín Rodríguez (lo señala), vayan a hablar con el Cisneros.
FRENCH: Sí, y va a tener que aceptar, sino… (golpea su puño contra su palma) ¡acá se arma la podrida!
TODOS: (Gritando de manera solemne) ¡Saquemos a los españoles! (cambian su postura, se abrazan y saltan por todo el escenario) ¡AGUAN-TE LA PATRIA! ¡AGUAN-TE LA PATRIA!

(Se apagan las luces. Se ubican los elementos de la siguiente escena, en forma silenciosa.)





- Escena 3 -
Solicitud del Cabildo Abierto
en medio de un partido de cartas


NOEMI: (Impaciente) ¿Y? No parés. ¿Qué pasó? ¿Fueron a ver a Cisneros al otro día?
MARIANO: (Ríe) ¿Viste que te iba a interesar? (Sonríe) Fueron a verlo dos días después, o sea, el 20. Esta es una buena parte de la historia, porque en ese momento el virrey (Se encienden las luces y aparece una mesa con cuatro sillas: Cisneros en una, y Quintana, Caspe y Goycolea en las otras. Es imprescindible que El virrey esté enfrentado a Caspe. Cada uno cuenta con tres cartas. Mientras Mariano y Noemí hablan, deben mantenerse inmóviles) estaban jugando a las cartas.
NOEMI: ¿Cómo jugando a las cartas? Debería estar gobernando, firmando cosas, haciendo leyes…
MARIANO: Noe, los reyes, virreyes, presidentes y demás personas con poder tenían una vida; eran y son humanos. Así como los héroes de nuestro país no sólo son próceres. Hicieron cosas brillantes y cosas terribles. No es “los buenos” y “los malos” como todos piensan.
NOEMI: (Piensa) Tenés razón, supongo (chasquea la lengua) Pero bueno, contame qué pasó de una buena vez.
MARIANO: (Se ríe) Está bien, impaciente. La cuestión es que estaban jugando bien tranquilitos el virrey, el brigadier Quintana, el fiscal Caspe, y su edecán Goycolea…
NOEMI: ¿Qué es un brigadier y un edecán?
MARIANO: Mirá, un brigadier es el jefe de una brigada, es decir, de los regimientos de cuatro o seis batallones. Y un edecán es un oficial que está a servicio de un superior, en este caso, del fiscal. Bueno, siguiendo con la historia…

(Mientras los personajes de la escena empiezan a hablar, entra un sirviente seguido por Martín Rodríguez y Castelli, quien parece tímido y asustado)

CISNEROS: (Mira a Caspe que está enfrentado a él y le hace la seña del ancho de espada, según el juego del truco, siempre cuidando que los demás no lo miren. Los mira de reojo. Grita) ¡¡¡Tru-cooooo!!!
GOYCOLEA: (Mira a Quintana con desconfianza) ¿Tenés algo, vos, ché?
QUINTANA: (Afirma con la cabeza, un poco pensativo) Y… Me gusta, me gusta.

(El sirviente se acerca al virrey con precaución, y lentamente)

SIRVIENTE: (Le susurra a Cisneros) Majestad, dos caballeros lo buscan. Dicen que es muy importante.
CISNEROS: (Levanta el brazo, enojado, haciendo que el sirviente se aleje un poco, asustado) ¡`Perá, `perá! ¿No ves que estoy jugando?
QUINTANA: (Grita) ¡Quiero retruco!
CISNEROS: (Grita con más fuerza) ¡Quiero vale cuatro!
QUINTANA: ¡Quiero! ¿A ver? ¡No! No mato. Voy a vos, Goycolea (tira)
CASTELLI: (Se acerca con vergüenza) Majestad, venimos en nombre del pueblo…
(Goycolea tira dos cartas, después de que Caspe tiró una)
CISNEROS: (Revolea las cartas, furioso) ¡Pero Dios! ¡No se puede jugar tranquilo! (lo mira a Castelli, de una manera que lo asusta) Tenía el anchísimo de espada (mueve las manos con exageración) ¿Me escuchaste? ¡¡¡El anchísimo de espada!!!
MARTIN RODRIGUEZ: (Avanza un paso y habla con tranquilidad) Venimos a solicitarle un Cabildo Abierto, porque Fernando VII está preso y no puede gobernar (exclama de repente, moviendo las manos) ¡No te queremos más en el gobierno, papá!
CISNEROS: (Se lleva las manos a la cabeza y mira para el frente) ¡Se me vino la revuelta!

(Se apagan las luces. Se colocan los elementos de la cuarta escena)





- Escena 4 -
Votación agresiva


NOEMI: (Se ríe) ¡No puedo creer que las cosas hayan pasado así de divertidas! ¿Y después que pasó?
MARIANO: Después Cisneros organizó una junta con los militares para saber su opinión, y ellos dijeron que debía aceptar la petición. Si no hubiera sido por Saavedra, la “Legión Infernal”, que fue creada por French y Beruti y que se había reunido en la plaza de la Victoria para “apurar”, hubiera hecho una locura. Eran como 600 tipos y estaban armados.
NOEMI: (Sorprendida) ¡Guau! ¿En serio? Me imagino que hubiera sido una gran pelea.
MARIANO: Sí, es cierto, pero la escena más interesante es la de la votación, el día 22, porque ahí se demuestra la gran astucia de los criollos.

(Se encienden las luces. La escena consta de la mesa con una sola silla, ubicada frente al público, donde está sentado Cisneros; a su derecha se encuentran Castelli y Paso, es decir, los criollos; y a la izquierda, Benito Lué y Riega, y Villota, es decir, los españoles. Pueden encontrarse más personajes de ambos bandos, que no hablarán más que para vitorear a sus colegas)

BENITO LUE Y RIEGA: (Avanza dos pasos hacia el centro del escenario. Con voz potente) ´Cuchame, vieja, si España es invadido por el desgraciado de Napoleón, o por cualquier otro manco, mientras hayan españoles acá, tienen que gobernar, ¿qué queré` que te diga? (se cruza de brazos, arrogante. Los personajes españoles lo corean brevemente)

(Una vez en silencio, todos miran a Castelli que, nervioso, mira hacia abajo, apoya y mueve la punta de su pie derecho en forma circular, y frota su codo izquierdo con su mano derecha)

PASO: (Se aclara la garganta, a propósito, de manera que se escuche) Castelli… (lo empuja suavemente) Dale…
CASTELLI: (Avanza un paso y retrocede apresuradamente, riéndose avergonzado)Nah, nah…
PASO: (Se pone firme) Castelli (lo empuja con fuerza hacia el centro del escenario)¡Dale!
CASTELLI: (Con timidez y arrugando una parte de su camisa con la mano) Ehm… eh… yo… (los españoles se ríen. Paso se golpea la frente con la palma de la mano, dando a su colega por caso perdido, hasta que de repente, Castelli cambia de repente a una postura firme y habla con seguridad. A medida que sigue su perorata, va alzando cada vez más la voz, porque se entusiasma) Como las colonias no son de España, sino del rey Fernando VII, que está preso, la autoridad de los otros gobernadores que lo representaban no es válida. El poder quedaría en el pueblo, quién decidirá quién quiere que lo gobierne. (inmediatamente se contrae, se come una uña y se hecha rápido hacia atrás, con renovada timidez)
VILLOTA: (Avanza un paso hacia el centro del escenario) ¡Ché, pará, pará! Que aunque ustedes pudieran elegir un gobernador, tienen antes que consultar a las demás provincias (hace una sonrisa maligna) ¿Y ahora? ¿Y ahora? ¡Acá los quiero ver!

(Se produce un silencio absoluto en el escenario)

CASTELLI: (Se intimida y cerrando el puño, llevándoselo del lado de los dedos a la boca, le tira el traje a Paso)... Juan…
PASO: (Muy convencido, avanza un paso y se aclara la garganta) ¡Hombre! Eso es algo obvio. Pero como estamos en un estado de emergencia, hagamos una junta provisional hasta que nos reunamos todos (se produce un nuevo silencio por un instante, hasta que exclama levantando el dedo índice por encima de su cabeza)¡AHÁ!

(Se apagan las luces. Se prepara la escenografía de la última escena)





- Escena 5 -
Decisión, y el presbítero que
sacaron a patadas


MARIANO: Bueno, después se hizo una votación para saber quién tenía más personas a su favor. Al día siguiente se hace el escrutinio y des…
NOEMI: (Lo interrumpe) ¿Qué es un escrutinio?
MARIANO: Es la cuenta de los votos para saber quién tiene la mayoría del apoyo de la gente. Como te decía, ganaron los criollos y el 23 de Mayo se hizo la ceremonia debida; Cisneros quedó como presidente, y también la integraban Saavedra, Castelli y dos españoles más. Pero la gente no quería para nada a Cisneros, y estaban seguros de que todo era una trampa para volver a dominarlos. Cuando se enteraron de lo que pensaba el pueblo, Saavedra y Castelli renunciaron, el día 24 a la noche, por lo que el ex virrey también tuvo que hacerlo, y así, el 25 de Mayo de 1810 se creó la Primera Junta de Gobierno Patrio, integrada por Saavedra como presidente; Alberti, Azcuénaga, Belgrano, Castelli, Larrea y Matheu como vocales; y como secretarios, Paso y…
NOEMI: (Interrumpe) Y Moreno, ya sé (sonríe) Porque me acuerdo de vos, abuelo, que te llamás igual.
MARIANO: (Se ríe) Es curioso, porque yo no me siento para nada orgulloso de mi nombre(Noemí está por interrumpir, pero Mariano se adelanta) Te explico: Moreno, antes de esa semana, estaba a favor del “bando contrario”, por así decirlo; sin embargo, como en el momento de la votación intuyó que ganarían los criollos, voto a su favor. ¡Es lo único que hizo y encima fue unos de los integrantes de la Primera Junta!
NOEMI: ¡Guau! Así que no hizo nada más que cambiarse de bando. ¡Qué desgraciado!
MARIANO: (Ríe) Pero todavía hay un último dato curioso y muy gracioso que pasó en Mayo de 1810.
NOEMI: ¡Ah! ¿Si? ¡Contame!
MARIANO: Se trata de un cura que días después de la Revolución, redactó el Acta de Defunciones. Se llamaba Tomás Javier Gomensoro, y era de una ciudad de la Banda Oriental llamada Soriano.

(Se enciende una luz directamente hacia Gomensoro, que está sentado en el centro del escenario en la única silla que hay, con la cabeza inclinada sobre un papel que está escribiendo con tintero y pluma. No habla en toda la escena. Mariano “lee el libro”)

MARIANO: “El día 25 de Mayo, expiró en la provincia del Río de la Plata la (remarca con la voz) tiránica jurisdicción de los virreyes, la dominación déspota de la Península Española y (remarca con la voz) el escandaloso influjo de todos los españoles. Se sancionó en la capital de Buenos Aires por el voto unánime por todas las corporaciones reunidas en el Cabildo Abierto una Junta Superior Independiente de la península y de toda otra dominación extranjera bajo el sólo nombre de Fernando VII. De este modo se sacudió el (remarca con la voz) insoportable yugo de la más injusta y arbitraria dominación y se echaron los cimientos de una gloriosa independencia que colocará a las brillantes Provincias de América del Sud en el rango de las naciones libres y le dará una representación nacional a la par de los más grandes y gloriosos imperios del globo”.

(Se apagan las luces. Gomensoro sale por la izquierda.)

NOEMI: (Extrañada) ¿Eh? ¿Y eso qué tiene de interesante y gracioso? Solamente habla de que formaron una Junta,”rajando” a los españoles.
MARIANO: (Trata de hablar en medio de la risa) ¿Que qué tiene eso de gracioso? ¡Qué días después de que Gomensoro escribió el Acta… lo sacaron a patadas!

(Se prenden las luces. Aparecen corriendo – en cámara lenta – Gomensoro primero, muy asustado y con los brazos extendidos hacia delante. Lo sigue un cura, furioso, que le intenta pegar una patada en medio del escenario. Antes de que esto suceda, la imagen se congela y se apagan las luces. Se escuchan las risas de Mariano y Noemí.)


Los monstruos

  En mi pueblo hay monstruos. Pero no de esos monstruos de los que se cuentan en las historias, o se ven en las películas. Estos son raros, porque andan a todas horas, por el medio de las calles. La gente pasa a su lado, y ni siquiera les prestan atención. Será que ya deben estar acostumbrados, !aunque estos son muy peligrosos! Quizás han pasado tantos años desde que existen, y desde que deambulan por todas partes, que a las personas no les quedó otra que aceptarlos.
  Pero es que no entiendo. ¡Los monstruos se los comen! ¡¡¡SE LOS COMEN!!! Más bien, ellos se meten dentro de sus bocazas solos. Quizás los estén hipnotizando, quizás tengan algún poder que genera atracción en los humanos.
  Yo tengo miedo; cuando salgo con mamá por el centro, ya a varias cuadras los puedo escuchar acercándose. Tienen un rugido feroz que me hace pegar un saltito - un saltito porque yo soy chiquita, porque sino daría un saltote - y me quedo quietita atrás de mi mamá, agarrada muy fuerte de su ropa. Ella se enoja, pero ¿qué puedo hacer? A la noche tengo pesadillas, de que me hipnotizan y me comen. Hay de varios colores: los azul y blanco y los que tienen dibujitos - se quieren hacer los lindos - son los más silenciosos, los más vivos - seguro que rugen menos para comerse más personas -; después los que son blanco solo, que rugen despacito, pero chillan cuando se quedan quietos así pueden comer tranquilos; pero los que más me dan miedo son los azules con amarillo. Uf! Esos sí que se escuchan desde muy lejos y me hacen temblar. Tienen calles específicas por las que pasar, que es donde más se juntan las personas. Pero cada color va para lados distintos, porque claro, cada uno a su casita.
  Vi algunos que habían logrado escaparse, porque a veces caminaban por la calles. Lo raro es que parecía como si nada hubiera pasado. Qué raro que son los grandes, ¡si a mi me hubieran tragado estaría que ni salía de mi casa!
  Antes vivíamos con mi abuelita. Ella se encargaba de ayudarme a vestirme y de que me durmiera escuchando sus cuentos, así nunca tenía pesadillas.
  Pero hace muchos días - mamá me dijo que ya habían pasado dos semanas, pero como no sé cuántos días es eso, digo "muchos días" - un monstruo la hipnotizó y se la comió. Cuando mamá me contó, yo me puse a llorar, a pesar de que ella rezongaba que no llore y que iba a venir de vez en cuando, pero yo estoy segura de que, siendo tan viejita como era, no se iba a poder escapar.
  Todos los días, mamá hacía que hablaba por teléfono con la abuela, y hasta la muy mala me preguntaba si quería hablar con ella. Para hacer que hablaba de mentira, yo siempre le decía que no.
 Un día mamá me levantó temprano, me vistió toda linda, con un vestido rosa, y unos zapatos nuevos. Me hizo dos trencitas, y cuando yo le pregunté a dónde íbamos, después de caminar unas calles y quedándonos paradas en una esquina - tanta pinta tenía que ser porque íbamos a un lugar importante o visitar a alguien - me dijo "vamos a ir a ver a la abuelita".
  De repente escuché a un monstruo azul y amarillo, ¡y supe que la habían hipnotizado a mi mamá! Empecé a chillar, llorar, patalear. Otra gente que también estaba hipnotizada haciendo fila para ser comido y los que pasaban caminando me miraban sorprendidos y después la miraban a mi mamá, que intentaba con desesperación hacer que me callara y me quedara quietecita, pero no podía, porque yo me tiraba al piso y gritaba. ¡Yo no quería que me coman! Llegó el monstruo y se quedó parado, esperando que nos metiéramos en su boca. Mi mamá me hizo entrar por la fuerza. "¡Julieta, hija, por favor! ¿Cómo le vas a tener miedo a los micros? Ya tenés cinco años, ¡estás grande, che!"




A una diosa nocturna

  Anoche te pedí, Lucero, no un deseo egoísta, pero sí un pequeño sueño que parecía imposible. Y tu luz, brillante como estaba en esa fresca tarde de jueves, cumplió con mi pedido al día siguiente. Tal vez por creer que eres una diosa, tal vez por azar, pero la persona quien yo amo hoy pareció notar, sólo en breves instantes, mi pequeña presencia, y logró por completo llenarla de armonía y de paz. Y sus ojos se encontraron con los míos, y nerviosos, desviaron su mirada. Esos ojos con los que sueño día y noche. Y esa mirada bastó para hacerme muy feliz; pero sólo me que da callar, puesto que yo en una ocasión herí, ese tierno y dulce corazón, que alguna vez fue mío, y que tal vez, por no comprender sus sentimientos, dejé de sentir.
  Y en esa calurosa tarde de los corazones rotos, el sabía lo que estaba por venir. E inseguro se acercó a mí cuando lo llamé, y en sus ojos temor había, mas no pude verlo por mi ceguera de la confusión. Y loca pasión despierta ahora cuando le veo sonreír, cuando le veo caminar, cuando se sonroja. Y sus ojos se encontraron con los míos, y nerviosos, desviaron su mirada. Y de mis sueños despierto llorando, dulce sueño donde él estaba como antes a mi lado, y tristes las mañanas al recordar, que sólo fue una ilusión.
  ¡Ay lucero! Si supieras de mi sufrimiento sabrías lograrme salvar de esta enfermedad, de este mar de dolor, de este pecho desangrado por amor. ¡Ay, diosa de los deseos, diosa de la esperanza y de la noche!, existente nocturna desde hace millones de años, hazte presente en este día también, para volver a pedirte que quien yo amo con mi corazón, vuelva a posar su mirada en mí, y vea que realmente yo sin él no soy feliz, y que si alguna vez lo fui, sólo fue a su lado, y que al marcharse, llevó una parte de mi que jamás volveré a recuperar.
  Y pensar que alguna vez creí que ya no le amaba, y por la extraña confusión que alguien más me denotaba, creí que lo nuestro era tan sólo un juego de niños.
  Pero ahora ya no puedo hacer nada para remediarlo, no me siento ni con el valor de hablarle, ya que él me trató con tanta dulzura… y yo con tanto desprecio…
  Mi error fue muy grave. Por eso cada noche, Lucero fugaz, pido un pequeño deseo. Y así calmar el dolor que siente mi alma, descubriendo que aquellos ojos, nerviosos al encontrarse con los míos, desvían su mirada.