Una vez había soñado
con al fin poder tenerte en mis brazos;
ahora de aquello sólo quedan retazos
de mi corazón herido, aquel tan odiado...
Una vez había imaginado
que yo podía ser feliz contigo;
pero al fin he comprendido, soy testigo,
de que era sólo una ilusión de enamorado.
Voy a amarte, a pesar de todo lo sucedido,
aunque te vayas, aunque que te alejes;
porque no voy a permitir que me dejes
sin dejar un rastro del amor encendido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario